Finanzas
17.02.2017 05:52

Decidido a resistir presiones, Sturzenegger está dispuesto a volver a subir las tasas si se complica la meta inflacionaria

Por Leandro Gabin
Sturzenegger volverá a subir las tasas si se complica la meta inflacionaria

El dato del IPC de enero llenó de esperanza a los funcionarios del Banco Central que, si bien siempre optimistas, saben que lograr el tan ansiado 17% de inflación como estipula la meta que se autoimpusieron es una tarea difícil.

Mientras que el mercado aún cree que el aumento de precios de este año rondará el 20% y quizás unas décimas más (según el REM y LatinFocus), o sea superando el techo de la meta oficial, la decisión del Banco Central está más firme que nunca: conseguir que la inflación esté dentro de la meta del "12% al 17%".

"Inflación de enero 1,3%. Últimos seis meses 8%, anualizado da un 16,7%", escribió en su cuenta de Twitter el vicepresidente segundo del BCRA, el economista y físico Demain Raidel, recordando que la meta del Central es 17%. 

"El 1,3% de inflación de enero completa un semestre con inflación por debajo del 17%. Pero la pelea contra la inflación recién comienza. Es un progreso pero falta mucho todavía", advirtió en la misma red social el presidente de la entidad, Federico Sturzengger.

Pero en Reconquista 266 no se contentan con estar "cerca" del número deseado sino que están deslizando, en charlas privadas, que harán todo lo necesario para lograrlo.

Según pudo reconstruir iProfesional, funcionarios del círculo íntimo de Sturzenegger, o sea la mesa chica de la entidad, estuvieron en reuniones con inversores y dejaron un mensaje tajante: "Vamos a tratar de cumplir las metas de inflación a como dé lugar. Si hace falta subir las tasas para que los precios se acomoden a la meta, lo haremos".

La frase trajo sorpresa a los interlocutores que quisieron ir más allá y se vieron freandos por los funcionarios. "En caso de que haga falta. No significa que lo vayamos a hacer ahora", respondieron.

Para los inversores, quienes escucharon de boca del circulo íntimo de Sturzenegger esa definición, la lectura obligatoria es que para este Banco Central, la lucha contra la inflación va en serio.

"Por eso creemos que pueden lograrlo, se ven decididos y los últimos datos van en sentido correcto", explicó a iProfesional un inversor del exterior que participó de las charlas con los hombres fuertes del Central.

Herramienta predilecta 
El Central controla la inflación mediante la tasa de interés. La visión oficial es que si los precios se van acomodando a la baja, algo que está sucediendo, podría relajar un poco la política monetaria contractiva.

Mientras que antes el mercado medía la tasa de interés por lo que surgía de las licitaciones de Letras (Lebac) que emite la autoridad monetaria, desde este año se cambió al corredor de pases a siete días

La tasa, que tiene en cuenta cuánto pagan las entidades financieras para obtener "préstamos" a una semana por parte de la entidad monetaria y cuánto paga la entidad por la operación inversa, está sin cambios por 11 ruedas consecutivas en 24,75%

A través de su tradicional comunicado de prensa, el Central -que otra vez volvió a mantener inalterada las tasas- dijo que "las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas monitoreados por el BCRA muestran señales mixtas sobre la evolución de los precios".

De hecho, el BCRA considera conveniente mantener una "actitud de cautela" frente al dato de IPC GBA que dió 1,3%, dado la evolución del IPC GBA núcleo en el segundo semestre de 2016, los mayores incrementos registrados en enero en los índices de otros distritos y el impacto de aumentos de precios regulados superiores a los del resto de los componentes del IPC en los próximos meses.

En criollo, si bien festejaron por la inflación de enero, saben que la pelea está lejos de ser ganada.

De ahí que tal como preveía el mercado, bajar las tasas en este momento no es una opción que esté contemplando Sturzenegger. 

Largo camino al paraíso
Según cálculos de Econviews, la consultora del ex subsecretario de Financiamiento Miguel Kiguel, para cumplirse la meta del 17% a fin de año, debe comenzar a frenarse la inflación en los próximos meses.

"Asumiendo que los precios regulados crecen 30% hacia fin de año, la inflación núcleo debería bajar hasta promediar el 1% mensual a lo largo del año", dice la consultora.

La medición de la inflación "núcleo" excluye los aumentos de tarifas y de los bienes cuyos precios suben por cuestiones estacionales. Limpiando eso, se obtiene el dato más tendencial de la inflación.

En el caso de enero, por ejemplo, la "core" o "núcleo" marcó también un 1,3% de suba. Algo que fue tomado como positivo por el Central pero, como recuerda Kiguel, igualmente insuficiente para lograr la meta oficial. 

En la misma argumental está la consultora ACM, actualmente manejada por Javier Alvaredo pero que tenía como socio a Maximiliano Castillo, actual subsecretario de Evaluación Presupuestaria en Jefatura de Gabinete.

Dicen en su último informe dicen que si a la dinámica actual de precios le sumamos los aumentos en los cuadros tarifarios de febrero y marzo, que en su conjunto podrían explicar 0,2 y 0,1 puntos porcentuales de esos meses, respectivamente, lo que se observa es que la pauta oficial de una inflación de 17% en 2017 se "tornaría difícil de alcanzar toda vez que se requeriría de una variación del Nivel General de precios ubicada en torno a 1,2% mensual en los nueve meses restantes". 

¿Margen para subir las tasas?


Según lo que trascendió de las conversaciones entre inversores y Banco Central, éstos último estarían dispuestos -llegado el caso- a subir las tasas para obtener el 17% tal como está en las metas.

La pregunta que surge inmediatamente es si resultaría sostenible subir el costo del dinero cuando, en realidad, lo que espera el mercado es que baje. 

En base al último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que organiza el Central, el consenso del mercado espera que las tasas estén en 20% para fin de año.

Esto es casi cinco puntos menos de lo que está actualmente el corredor de pases, que se mantiene sin cambios hace 11 martes consecutivos. 

Tendrá más tiempo para "pensar" que hacer con los tasas el Banco Central ya que a partir de marzo la decisión será tomada dos veces por mes en lugar de semanalmente como hasta ahora. 

Pero en el mediano plazo los economista se debaten en si podrá Sturzenegger hacer un giro tan pronunciado y hacer escalar el costo del dinero.

Para Federico Muñoz, titular de la consultora que lleva su nombre, cabe preguntarse si la actual tasa de interés real -de unos 4 puntos porcentuales, tomando la inflación mensual anualizada- será suficiente para extender el proceso de desinflación, en un año en el que la economía saldrá de la recesión y en el que las tarifas sumarán presiones inflacionarias.

"En otros términos, lo que el BCRA define como una política contractiva, quizás no lo sea. Sospechamos que para que la inflación caiga hasta la meta oficial del 17% se necesitaría una tasa de interés real bastante más alta que la actual e insostenible en el plano político", asevera el economista.

La visión de Sturzenegger es que la Argentina tiene que ir a un esquema de tasas reales positivas para fomentar el ahorro en pesos.

Bajar las tasas en un escenario como el actual, con inflación a la baja pero alta y dólar para abajo, podría seducir a más de un banquero. Si caen las tasas, automáticamente habría más demanda de dólares que le pondrían un freno a la vertiginosa caída de la cotización

Pero, hacer eso podría impactar negativamente en la misión número uno que tiene el Central, que es la inflación. "Por querer estimular el dólar podés terminar estimulando la inflación y eso este BCRA no lo va a hacer", recuerda Kiguel. 

Para Jorge Vasconcelos, de IERAL Fundación Mediterránea, es probable que el Banco Central tenga una visión más optimista acerca de la marcha de la inflación y por eso mantiene, pero no sube, las tasas de interés de corto plazo.

Sin embargo, dice el economista, a partir de abril o mayo la especulación comenzará a ceder espacio a los datos. "Para la autoridad monetaria habrá un dilema si para ese momento la inflación proyectada del año sigue encima del 20%, porque ese guarismo tendría implícito un ritmo de 1,5% mensual para la suba de precios a lo largo del segundo semestre", afirma.

En ese escenario, Vasconcelos dice que los tiempos políticos resultarían muy inoportunos, ya que si el Banco Central decidiera endurecer su postura, habría cuestionamientos por los riesgos recesivos de esa política en plena campaña electoral de las legislativas.

"Y si optara por la inacción frente a los desvíos, se debilitaría su credibilidad, un activo clave para que la reactivación de 2017", arriesga.

¿Qué hará Sturzenegger? Díficil saber si finalmente lo que desliza su círculo íntimo es sólo un enunciado para influir en el ánimo del mercado o una señal de hasta qué punto puede llegar la obsesión del Central por los precios.

En lo inmediato, una lectura política que hacen en el mercado es que Sturzenegger tiene la "venia de Maurcio Macri" para manejar la política cambiaria y monetaria, una independiencia de la que no gozó el ex titular de Hacienda, Alfonso Prat Gay, ni el otrora presidente del Banco Nación, Carlos Melconian. Estos dos, eyectados del Gobierno y enfrentados a Sturzenegger.  

Habrá que ver, entonces, hasta qué punto prima la visión técnica por sobre la política si la inflación no cede lo que buscan en un año electoral donde el Gobierno se juega un partido importante. 

 

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